No sé qué me sucedió, no sé qué
me sorprendió, si fue tu mirada o tu aroma a amor.
Eres tan dulce que no siento el
sabor de la miel.
Fue suficiente una mirada para
guardar un espacio grande en mi corazón, fue suficiente una sonrisa para
comenzar a sentir por ti un gran amor.
Me dijiste que era malo tener
contigo una ilusión, pero nunca me prohibiste tener el sentimiento que me nace
del alma que me indica que eres mi único amor.
En las nubes yo camine,
esos cuatro segundos que tus ojos mire.
Una estrella me dijo que era un
caso perdido, que no vería a nadie, aunque quisiera. Porque nadie cambiaria lo que siento, esa intuición
que me dijo que tú eras para mí, tu mi mayor anhelo que serias la que me dijera
que sí.
Aunque tu mente diga que tal vez
un poco de razón tenía, mi corazón me dice que aunque me rinda, él por ti
siempre lucharía.
Somos de mundos
diferentes, somos como el agua el aceite. Pero estoy seguro que no tenemos
tantas diferencias.
Porque en mis
sueños me dijo un ángel: no la dejes ir, porque la misión de tu vida es ella.
Mis sentimientos hacen un puente
de continente a continente independientemente de lo que me digas, porque lo que
siento, es más que una esperanza, es más que una ilusión, para mi tu amor es
como una gota de agua que hidrata mi corazón, que de tanta tristeza es un
desierto.
No te pido un si inmediato, o tal
vez un acepto.
Solo espero un puede ser que
siga dándome el aliento, y sigas dándole vida a todas mariposas que en mi
corazón siento.
Tú y yo sabemos que él no te
merece, tú y yo sabemos que el dolor que él te causa cada día crece.
Pero tú y yo no sabemos algo que
me dijo aquel ángel en mi sueño que hoy descifro, que yo puedo ser la cura de
tu corazón, que yo puedo ser tu verdadero amor, que cada mañana no pueda
despertarte con un beso, pero si pueda regalarte el mundo entero con un gran
resplandor.
Sé que al leer esto tal vez
dudes, la idea de que puedas ser feliz conmigo.
El dolor de tu recuerdo, tus
sentimientos nuble.
Tal vez no pueda
ser dulce como la miel, pero si te aseguro que esa herida que te dejaron en el
corazón con mi amor pueda curar. No en un segundo o una hora, pero si podría
llenar tu corazón de ilusiones, con un beso o un abrazo o tal vez con tomarte
de la mano mientras no arropa el calor del ocaso.
A cada momento
pienso en ti, a cada momento siento algo aquí, en mi interior que me menciona
tu nombre y me dice que necesito de ti.
Tengo la esperanza
que me digas que sí, no inmediatamente leas este poema, pero si cuando sientas
que un te amo sea sincero y que me veas decírselo al mundo entero.
Ojala pudiera ser
tu espejo, para poder ver tu rostro cuando el sol te despierte en la madrugada.
Tal vez seré un
tonto, por enamorarme solo, pero tengo la esperanza que algún día me amaras.
Es más de media
noche, y no quiero que nadie toque mi puerta, que nadie interrumpa mi sueño.
Porque ese momento
lo tengo guardado solo para ti, como en mi sueño de San Valentín, donde me
despiertas con un beso.
Como ganar el
tiempo, que nos roba la distancia, estando consiente que sería una mentira
abrazarte sin estar aquí, imaginando que eres tu mi almohada a quien abrazo con
ansias.
Las palabras no me
alcanzan, en mi diccionario busco una palabra que defina este sentimiento por
ti, intente muchas veces y ninguna tiene relación.
Pero al mirar mi ventana si veo lo que podría
relacionarse con este amor, que aunque te disguste hoy tengo que confesar que
eres tú, mi ilusión.
Cientos de
kilómetros nos separan, pero esa distancia solo se encuentra en los mapas, solo
la distancia es fruto de la imaginación.
Porque cada
amanecer y cada atardecer me doy cuenta de algo.
Eres tú la
estrella que nunca me abandona, eres la luz que hace que mi corazón se acelere.
Eres la única que
hace me ha hecho sentir mariposas en mi estómago con una mirada, y te lo digo
sinceramente. Y te aseguro yo, un humado que nunca será perfecto.
Que eres la
estrella que me ilusiona naciendo en el este, y que me enamora cada atardecer
en el oeste.
Mi amor yo te
extraño desde el momento que te vi pasar.
Inmediatamente comencé
a sentir que ya estaba lejos de ti.
Pero te aseguro
algo, que mi corazón siempre estará palpitando aquí, aceleradamente por una
sola persona, la que me enamoro con una sola mirada.
La persona que
llego y nunca se fue de mi lado y esa persona eres tú, la que vino del otro
lado del mundo, y que siempre me tendrá enamorado.
José R. Ábrego B.