lunes, 25 de noviembre de 2013

TÚ, MI DESTINO

En medio de un día gris, hay una luz que ilumina mi existir, aunque me ahogue en el temor de no volver a verla nunca más, con un recuerdo que me hace feliz, con el cual, tan solo volver a ese segundo donde te vi sonreír, encontraría la razón para poder vivir.
Eres un deseo que a una estrella le rogué, llenando de calor mi corazón, como un nuevo amanecer.
Hace  años te soñé, mi amor, donde el cielo me daba un ángel, para darle todo lo que hay en mí, volviéndote mi razón de existir.
Rodeado de miedo y temor al atreverme a escribirte estos versos improvisados, porque a medida que lo hago, poco a poco voy imaginando caminar por todo el mundo, tomados de la mano.
La distancia no es factor, ni el tiempo un pretexto, porque con un beso tuyo, la distancia se desaparece, y el reloj se reinicia a cero.
Espero el momento de volverte a mirar, con este poema verte suspirar, esperando que a medida de cada frase, despacito te logre enamorar.
Eres la razón para volver a ver la esperanza en el amor.
Eres tu la bella durmiente que con tu dulce silencio me va enseñando el camino.
Que anhelo, haciéndome creer cada amanecer, que esta historia de apoyarte, mimarte y amarte estaba escrita, y que hacerte feliz es mi destino.

                                                                                                                   José R Ábrego B.