miércoles, 23 de julio de 2014

SOLO SUEÑOS

Una mesa de una silla, sin velas, ni manteles. Una cena para uno.
Una noche sin luna, un día sin sol, una alma vacía, sentir tantas cosas a la vez, atacado por la soledad hasta estar desnudo.

Caminando entre nieblas, hacia lo desconocido, buscando una señal, buscando una caricia o un suspiro, tu perfume o un te quiero en mi oído.

Cada noche una súplica, al cielo envió, pensando porque te has ido.
Rogándote aun en silencio que no me abandones, que aunque ese sea el destino, es inútil hacer algo al respecto. Ya que al tocar mi pecho, no hay palpitaciones y recuerdo que mi corazón se ha ido contigo.

Pasa el tiempo, y vuelve el mismo día, recordando que fue la última vez que estas paredes se llenaban de luz y alegría, y que poco a poco, se llena de oscuridad, tristeza y melancolía.
A lo lejos escucho el viento, tocando una sinfonía de lamentos, mientras que sonrío entre lágrimas al escuchar tus pasos, pintando de amor los pasillos.
Pensando cuando volverás y detendrás este sufrimiento.

Que me traes tantos recuerdos, que hace que te vea dormido y te sueñe despierto.

                                                                                                                         José R Ábrego B.

martes, 15 de julio de 2014

BESOS DE PERFUME

Son las 4:00 am y aun no estoy dormido. El insomnio me ataca. Tu perfume  esta aun conmigo. Doy mil vueltas en mi cama, el rojo de tus labios no olvido.
Me preguntan mis sentidos. ¿Porque que a mi lado esta noche no estás?  Mientas te veo alejar, como le digo a mi corazón que no deje de palpitar. Si en un segundo a mi mente como un relámpago llega la necesidad de volverte a tocar.
Desde el día que te vi por primera vez, mi me volví vulnerables, como un rey sin peones en ajedrez.
Poder soñarte seguro es, volverte mi musa, un hecho es. Probar tus labios es de mi alma una necesidad,  envolviéndome en un sueño, donde me des un sí. En vez de un tal vez. 
Tus mirada dulces como la miel y tus labios celestiales hacen una mágica mezcla. Que desde esa noche de lluvia y ruido. Me hace creer que eres la mujer perfecta.

Sin ti, sin ruido, sin tu sonrisa me hace ser alguien solo y vacío, aunque con la fuerza de mis recuerdos puedo soportar el frío. Haciendo que con cada palabra llenes este vacío. 
Sumergiéndome en la alegra, y tomando de la felicidad una química perfecta. Que hace que mientras te escribo este poema sonrió.
Solo busco una forma, una razón, una idea. Que aunque la vida nos persiga con una dosis de tristeza. Preferiré dar mi vida, por darte un beso, un motivo, hacerte sonrojar. Hacerte feliz los segundos que tenemos juntos.
Detener el tiempo y vivir entre los dos una armonía. Poder seguir haciéndote feliz y enamorarte por  el resto de mis días.