miércoles, 23 de julio de 2014

SOLO SUEÑOS

Una mesa de una silla, sin velas, ni manteles. Una cena para uno.
Una noche sin luna, un día sin sol, una alma vacía, sentir tantas cosas a la vez, atacado por la soledad hasta estar desnudo.

Caminando entre nieblas, hacia lo desconocido, buscando una señal, buscando una caricia o un suspiro, tu perfume o un te quiero en mi oído.

Cada noche una súplica, al cielo envió, pensando porque te has ido.
Rogándote aun en silencio que no me abandones, que aunque ese sea el destino, es inútil hacer algo al respecto. Ya que al tocar mi pecho, no hay palpitaciones y recuerdo que mi corazón se ha ido contigo.

Pasa el tiempo, y vuelve el mismo día, recordando que fue la última vez que estas paredes se llenaban de luz y alegría, y que poco a poco, se llena de oscuridad, tristeza y melancolía.
A lo lejos escucho el viento, tocando una sinfonía de lamentos, mientras que sonrío entre lágrimas al escuchar tus pasos, pintando de amor los pasillos.
Pensando cuando volverás y detendrás este sufrimiento.

Que me traes tantos recuerdos, que hace que te vea dormido y te sueñe despierto.

                                                                                                                         José R Ábrego B.

No hay comentarios:

Publicar un comentario