Mientras miro a la distancia, en
el cielo azul a las estrellas, las mismas estrellas que un día me dijeron que
no perdiera la fe, que el amor a mi iba a volver.
Esas mismas estrellas que un día
les llore, hoy le vuelvo a sonreír otra vez.
Porque después de tanto tiempo buscándote, te pude
encontrar.
Como ver las olas en el mar, como escuchar las aves cantar,
como poder volver a ser alegre, como ver tu rostro al despertar.
Intente muchas veces encontrarte y hasta hubieron momentos que
equivocadamente me enamore. Pero después de tantos espejismos en medio de un
desierto de dolor, pude encontrarte, lo que siempre soñé.
Cada noche le pido a Dios poder despertar contigo a mi lado,
pero al despertar me doy cuenta que cientos de kilómetros nos separan, pero ese
detalle no me arrebata lo que siento por ti.
Porque siempre te he dicho que para mí, cuando amas, la
distancia esta en los mapas.
Con las manos vacías, me encuentro yo aquí, contando las
horas eternas que al estar sin ti me hacen sufrir, no he podido olvidarte desde
aquel momento que te vi, cuando mi corazón se detuvo y se aceleró al mismo
tiempo por ti.
No tengo palabras para expresarte lo que me hiciste volver a
sentir, solo espero no apartarte de mi lado porque podría morir, porque eres tú
la razón de mi sonrisa, la princesa que me pudo redimir.
Eres tú la que pudo que mi corazón palpitara de nuevo y le
animara a seguir, eres tú mi persona especial, que me hizo volver a creer,
volver a escribir.
José R Ábrego B.
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