jueves, 21 de marzo de 2013

MI RAZÓN

Dime como vivir, estrella de mi atardecer, al ver que poco a poco en tu ausencia, me empiezo a perder.

Al ver que a mi lado no estas, solo en la soledad, mi corazón comienza a enviarme señales que te extraña mas de lo normal.
Pero al despertar, no pueda verte a mi lado, siento tu perfume en mi almohada, y me vuelvo a enamorar.
solo pienso en tus besos, solo pienso en tus abrazos, recordando que gracias a ti, poco a poco mi corazón comienza a sanar.

Ya no muero de frió  ya no me siento en el olvido, porque a mi mente llega la imagen de tu rostro angelical, que me ayuda a respirar.
Mientras una luz del cielo atraviesa la ventana en el momento que escribo, diciéndome al oído que te comience a amar.

Gracias a ti, volví a reír, volví a sentir.
Y te volviste tu, el motivo por el cual versos y poesías volviera a escribir.

No se como empezó este cuento, pero no me arrepiento de este romance, de nuestra unión.
Tengo una esperanza, una ilusión  es enamorarte con este poema por una sencilla razón  la cual es que por ti, yo siento el verdadero amor.

                                                                                                                      José R Ábrego B.

domingo, 3 de marzo de 2013

MI MOTIVO PARA ESCRIBIR


Mientras miro a la distancia, en el cielo azul a las estrellas, las mismas estrellas que un día me dijeron que no perdiera la fe, que el amor a mi iba a volver.
Esas mismas estrellas que un día les llore, hoy le vuelvo a sonreír otra vez.
Porque después de tanto tiempo buscándote, te pude encontrar.
Como ver las olas en el mar, como escuchar las aves cantar, como poder volver a ser alegre, como ver tu rostro al despertar.
Intente muchas veces encontrarte y hasta hubieron momentos que equivocadamente me enamore. Pero después de tantos espejismos en medio de un desierto de dolor, pude encontrarte, lo que siempre soñé.
Cada noche le pido a Dios poder despertar contigo a mi lado, pero al despertar me doy cuenta que cientos de kilómetros nos separan, pero ese detalle no me arrebata lo que siento por ti.
Porque siempre te he dicho que para mí, cuando amas, la distancia esta en los mapas.
Con las manos vacías, me encuentro yo aquí, contando las horas eternas que al estar sin ti me hacen sufrir, no he podido olvidarte desde aquel momento que te vi, cuando mi corazón se detuvo y se aceleró al mismo tiempo por ti.
No tengo palabras para expresarte lo que me hiciste volver a sentir, solo espero no apartarte de mi lado porque podría morir, porque eres tú la razón de mi sonrisa, la princesa que me pudo redimir.
Eres tú la que pudo que mi corazón palpitara de nuevo y le animara a seguir, eres tú mi persona especial, que me hizo volver a creer, volver  a escribir.

José R Ábrego B.

lunes, 7 de enero de 2013

VIDA DE RECUERDOS


No pensé volver a sentir este sentimiento, no pensé volver a pedir un minuto de silencio por mi alma que nuevamente se vuelve a marchar.
Después de continuar caminando en medio del desierto, haciéndome amigo de la soledad, me he dado cuenta que las estrellas ya han dejado de brillar, mientras que la luna va dictándole sentencia a mi corazón, al acercarse la hora de que mis esperanzas dejen de respirar.

Ha sido muy absurdo buscar la paz donde siempre estuvo la tempestad, buscar la luz donde siempre reino la oscuridad.
Seguir adelante sonriendo sabiendo que donde me dirigía solo había llanto y penumbra, donde nunca amanecería, donde solamente existen sombras.

Es verdad, ha sido muy difícil olvidar, tus besos, tus caricias y tu amar.
Creo que es el momento de dejar de pensar todos aquellas momentos que el aire me hacían flotar, intentar levantar la cabeza y de el laberinto de tus recuerdos poder escapar.

Creo que mi destino es emprender este viaje solo a lo desconocido.
Sé que algún día volveré a verte, pero tendré que aceptar que todo está perdido.
Es triste entender que aunque te amara con toda mi vida, y demostrarte que por ti mi alma respira.
Pero es más triste recordar aquella noche que no dijiste no somos nosotros, es el destino.

Te escribí mil cartas, mil poemas, recordándote todo lo que habíamos vivido.
Suplicándote que no me abandonaras, que no quería mi vida, si no la vivía contigo.

Tantas cosas vienen a mi mente, al abrir ese viejo baúl lleno de recuerdos que vivimos juntos; Nuestro primer intercambio de mirada, nuestro primer beso, nuestra primera pelea por celos.
De repente me ataca la ansiedad y empiezo a llorar como un niño al encontrar aun debajo de mi cama, cubierta de polvo, esa vieja escalera que construí para poder,  juntos algún día tocar el cielo.

Solo quiero que sepas que nunca seré tu enemigo o tal vez un desconocido, porque siempre en mi corazón y mi mente estarás conmigo.

Ya la esperanza la he perdido y a veces me pregunto porque aun respiro, hasta el punto que a veces los recuerdos no son suficientes.
Pero creo que serán lo único que en esta soledad me mantendrán vivo.


José R. Ábrego B.

martes, 23 de octubre de 2012

AMANDO EN EL AMANECER


Aún recuerdo la primera vez que te vi, cuando te tome de la mano, y en mi corazón escuche latir, que contigo el resto de mi existencia quería vivir.
Podría jurar que cada noche puedo sentir que en mi cama que estas a mi lado, y que puedo verte junto a mí, como la primera vez que estuve junto a ti.

Sé que nuestro amor tal vez mañana pueda morir, pero nunca podrán arrebatarme ese sentimiento y obligarme a mentir acerca de todo nuestro romance, aunque ante los ojos de los demás solo seamos amantes.
Donde quiera que voy, sigo esperándote a ti, con la esperanza de poder sanar todas tus heridas, con el sueño que nunca por el teléfono te escuche arrepentida de toda esta historia, porque Dios sabe que este amor que siento por ti, nunca tu podrás librarte.

Eres tú la única que me da esa paz que necesito y añoro, porque eres la única por la cual cada noche ante la luna lloro, porque en esta vida nada vale si no estás conmigo, tu mi único tesoro.

Tal vez no pienses que no soy el hombre para ti, ese alguien que no pueda cumplir todo lo que te prometí, pero te aseguro que soy el único hombre que por verte sonreír podría morir.

Cada noche le pregunto a Dios como puedo hacerte ver que lo que sientes no solo es querer, porque al igual que yo te amo, tú me amas también, que aunque nuestro futuro sea duro, por alégrate el día sacrificaría mi felicidad también.

Tantos recuerdos se vienen a mi mente, y en cada llamada tuya mi rostro se sonroja.
Y solo pienso en escribirte mil poemas, aunque no sea un experto en enamorarte como lo haría tu artista favorito, Ricardo Arjona.

Sé que piensas que lo correcto es que te deje ir, que deje de darte atención, y que quizás te intente mentir. Pero sé que en el fondo de tu corazón, conmigo el resto de tu vida quieres vivir.

No quiero esperar hasta estar en el cielo para estar contigo, quiero estar a tu lado en el presente. Hacerte mi princesa, la razón de mi vida, y demostrarte que las diferencias que nos apartan no son una excusa para separarnos. Porque mi único sueño en esta vida es verte dormida a mi lado por el resto de nuestros días, y poder despertar enamorados cada sol naciente.


José R Ábrego B.

lunes, 17 de septiembre de 2012

MI PLAN, ENAMORARTE UNA ETERNIDAD


Aun no acepto tu ausencia, yo te quiero a ti.
Aun no entiendo todo esto que sucede, si te amo y tú a mí.
Porque la soledad me azota con su látigo de sufrimiento que al pasar cada segundo en el reloj,  desaparecen mis ganas de vivir.

Te amo más que al cielo, solo respiro aquí, en este mundo, esperando el momento que vuelvas a mi.
Solo necesito abrazarte, que me rodee tu aroma al verte venir solo deseo volverte a sentir.

Cada letra que escribo me da mucho miedo, porque piensas que me haces daño y derramando lagrimas mientras duermo, veo como poco a poco te alejas, sabiendo que aún tengo mi última esperanza, que recuerdes nuestros sentimientos, las risas y los besos; mientras le ruego a Dios cada día que vuelvas a casa.

Nunca pensé que los hombres lloraran, hasta que vi mi reflejo el espejo, recordando mis sentimientos, y todos los bellos recuerdos, cuando tú al oído me decías te quiero.
Y soñar cada instante, ver a nuestros hijos creciendo, ver todo de un punto paralelo, estar felices juntos sonriendo, en vez de vivir sufriendo.

No quiero que te marches, no vallas nunca a ninguna parte.
Que nada, ni nadie podrá entrar a este corazón, porque solo a ti jure la llave entregarle.

Enamorarte de nuevo es mi plan para demostrarte día tras día, que tú eres mi media mitad, que soy yo el único hombre del planeta que prefiere sufrir en silencio a volver a verte llorar.
Porque sabes que te amo tanto, que sería incapaz de abandonarte en esta intemperie. Y más que nadie tú sabes que ni en 32 días, ni nunca te intentaría lastimar, sobre explicando que nunca te dejare de amar.

José R Ábrego B.

jueves, 13 de septiembre de 2012

UN MORTAL EN LA ETERNIDAD


No, un par de letras que causan en las personas las ganas de morir.
La típica frase que utiliza todo el mundo para decir que llego el fin.

Pero yo al escucharla de tu boca, soy feliz, porque solo la escucho cuando me abrazas y no me dejas ir.
Debajo de la lluvia yo me enamore de ti, y de solo recordarlo siento mariposas dentro de mí.

Cuando estoy contigo todo se detiene, el tiempo, las nubes, la tierra deja de girar. Pero al ver que llega la hora que te debes marchar, como una rosa bajo el sol, mi alegría se comienza a marchitar.

Viaje del ártico al polo sur, buscando ese amor verdadero pero nunca pensé que bajo una choza de cristal encontraría a la persona que le juraría regalar el cielo entero.

Escucho personas que ya no creen en el amor, que han sufrido y que tienen miedo de volver a sentir dolor.
En ese instante pienso y reacciono y les digo que nunca dejen de soñar, que pueden encontrar a la persona que le puede secar todas esas lagrimas que han ahogado y llevado esa ilusión al olvido, y que en cualquier momento podrían encontrar a un alma dulce que les dé a su corazón calor.

Soy un sobreviviente de la desesperación, soy el sobreviviente de la desilusión.
Un alma perdida que al fin encontró su milagro.
Que al fin encontró una mano que pueda tomar.

Volviéndome, tu ese alguien.
El mortal que por ti reencarnaría mil veces, porque nunca te dejaría de amar. Por toda nuestra eternidad.

                                                                                                                                José R. Ábrego B.

sábado, 1 de septiembre de 2012

TE QUIERO


Son tantas veces que te pienso, son tantas veces que lloro al ver que no encuentro las palabras para decirte que eres todo.

Eres mi vida, eres mi cielo y mi tierra, eres la razón por la cual respiro.
Sé que a veces el  romance no es perfecto, pero sabes tú que mi felicidad solo está contigo.

Fue el primer te amo, que me erizo la piel, fue el primer te extraño que sobre la mesa la causa fue que mi primera lagrima por ti cayo.

No es tristeza lo que siento, ni melancolía, es el simple deseo de abrazarte día a día.

Como olvidarme de esos momentos que te miraba a los ojos y escuchaba que este amor es eterno.

Solución no le encuentro, a esta situación. Porque te amo tanto que no puedo demostrártelo en una simple canción.

A lo lejos escucho un piano y un susurro en el viento que me dice que me amas, y al despertar cada mañana, me doy cuenta que es tu voz. Tengo miedo pensar que en discusiones te pierdo, porque en mis sueños te encuentro, y en todas mis noches de desvelos.

Sincero ser, mas no puedo.  No esperaba en esta vida tenerte aquí, no tenía en mis planes ser feliz.
Pero una tarde lluviosa le diste color a todo lo que era gris.

Un día a tu lado me enseño que nunca era tarde para amar cada día más.
No tengo explicación para esto que siento, simplemente siento eso que nunca pensé experimentar.
Como se me acelera el corazón, y verme al espejo y de felicidad ver mis ojos brillar.

No encuentro como expresarte todo mi amor, ni siquiera en un poema, creo que esto que siento es la otra cara de la moneda.
Porque siempre estaba solo, pero llegaste tú, quien entraste en mis horas de dolor y me diste ese amor tan puro que curo todas las heridas, fuiste tú quien pudo borrar el sufrimiento y sus fuertes cóleras.

Mi respiración llega a cero, cuando en mi cuello tú me besas, porque eres la única que tu aroma en mi impregnas.

Creo que ya ni las palabras me alcanzan, para decirte lo que por ti siente mi corazón.

Porque este amor es tan sincero, que solamente de mi boca puedo resumir todo este amor en un te quiero.

José R Ábrego B.